La educación financiera no solo pasa por aprender a manejar el dinero, también puede convertirse en una herramienta para fortalecer la autonomía, la dignidad y la capacidad de decisión de las mujeres. Esa fue una de las ideas centrales del taller orientado por Laura Moreno Echeverri, funcionaria del Fondo Nacional de Garantías, durante una jornada organizada junto a la Facultad de Ciencias Administrativas y Económicas.
Durante el encuentro, Moreno afirmó que “aprender educación financiera con enfoque de género no es un tema solamente educativo, también se trata de un tema de derechos”, y agregó que la apuesta del taller era “empoderar a todas las mujeres para que sean más conscientes” y visibilizar “la labor fundamental que hace la mujer en el sistema financiero”.
Presupuesto
El primer momento estuvo dedicado al presupuesto, el cual la conferencista definió como “un elemento básico para el cumplimiento de las metas que tenemos en todos los aspectos de nuestra vida”. En este espacio, llamó la atención sobre la necesidad de registrar ingresos, gastos y deudas, y de diferenciar entre gastos obligatorios, necesarios y ocasionales. También alertó sobre los llamados “gastos hormiga”, que pueden afectar de manera silenciosa la estabilidad financiera.
Ahorro
El segundo espacio se centró en el ahorro. Allí, la orientación principal fue construir hábitos sostenibles a partir de metas claras, control de gastos y seguimiento constante. La charla destacó que sí es posible encontrar oportunidades de ahorro cuando existe un manejo juicioso del presupuesto y cuando se distinguen necesidades reales de consumos prescindibles. Entre las recomendaciones estuvieron definir una meta, disminuir gastos innecesarios y controlar el avance del ahorro como parte de una práctica cotidiana.
En este apartado también se explicó la diferencia entre ahorro formal e informal. Según la tallerista, el ahorro formal ofrece mayor seguridad, puede generar intereses y además ayuda a construir historial financiero, lo que facilita más adelante el acceso al crédito. En contraste, el ahorro informal puede ser más inmediato, pero también resulta más vulnerable al gasto impulsivo, al robo y a la falta de respaldo. “Siempre va a ser más seguro el formal, porque estás respaldada por una entidad que te va a responder por tus ingresos”, explicó Moreno.
Crédito
El cierre estuvo dedicado al crédito, entendido como una herramienta que debe usarse con criterio. La conferencista explicó que endeudarse puede ser útil cuando responde a una necesidad real o a una meta importante, pero no cuando se convierte en una salida para financiar gastos de impulso. “Los créditos no son malos. Es saber darle un buen uso y saber con quién voy a obtener ese crédito”, afirmó, antes de advertir sobre los riesgos del crédito informal o “gota a gota”.
Finalmente, Moreno insistió en que la educación financiera también debe asumirse como una herramienta de autonomía: “No solamente se trata de saber administrar nuestro dinero, también es un tema de derechos, de voz, de autonomía económica, de independencia económica; es un tema también de dignidad”.