La Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (ACOFI) llevó, el 19 de agosto, su Consejo Directivo a Nariño, donde el decano de la Facultad de Ingeniería del TdeA, Andrés Felipe Montoya Rendón, como parte de la mesa orientadora compuesta por 11 universidades, participó de la sesión decisoria y de espacios académicos, además de encontrarse con estudiantes de la estrategia Territorio.
La ingeniería también se construye desde las regiones. Esa es una de las premisas que viene tomando fuerza en ACOFI, que ha decidido llevar las sesiones a diferentes departamentos del país para, además de desarrollar su agenda institucional, acercarse a las universidades, comunidades académicas y los contextos donde se forman los futuros profesionales.
El propósito comenzó a cumplirse en Cúcuta y Villavicencio, ahora el turno fue para Pasto e Ipiales. La presencia en territorio permitió articular diferentes propósitos: la sesión del Consejo Directivo, el diálogo con universidades de la región, espacios académicos sobre el presente y futuro de la ingeniería, una reflexión sobre ética e inteligencia artificial y, de manera especial para el TdeA, el encuentro directo con estudiantes que adelantan sus procesos de formación en Nariño.
Además de abordar asuntos estratégicos de la Asociación, del desarrollo de la ingeniería y soluciones para el país, cada sesión se ha convertido en una oportunidad para entablar diálogos en los espacios universitarios alrededor de los diferentes campos de la ingeniería. Durante esta jornada, se organizaron mesas de trabajo por áreas, entre ellas ingeniería eléctrica y electrónica, sistemas, ingeniería civil e ingeniería ambiental. En esta última participó el decano Montoya Rendón, quien dialogó con estudiantes y docentes de la Universidad de Nariño, del TdeA y de la Universidad Mariana, sobre la evolución de la ingeniería ambiental y de los retos que plantea su formación.
Ética e inteligencia artificial: una conversación necesaria
Desde Pasto, la agenda continuó en Ipiales, donde el decano del TdeA participó como ponente en un foro de discusión sobre ética en la ingeniería, organizado por la Universidad de Nariño. La reflexión adquirió una dimensión especial al abordar uno de los grandes desafíos actuales de la profesión: la inteligencia artificial. Para Montoya Rendón hablar de IA en ingeniería no puede limitarse a sus posibilidades tecnológicas, también implica preguntarse por la responsabilidad en su uso.
“Uno es el que se hace necesario”, planteó al referirse al temor de que la inteligencia artificial pueda reemplazar a los profesionales. Su reflexión parte de una idea fundamental: si una profesión puede ser sustituida completamente por una máquina, habría que preguntarse cuál era su valor real.
El reto, entonces, no está solamente en aprender a utilizar nuevas herramientas, sino en desarrollar la capacidad para comprender, interpretar, verificar y tomar decisiones. La IA puede convertirse en un asistente que agiliza procesos, pero la responsabilidad continúa siendo humana.
Para el decano, esa responsabilidad resulta especialmente importante en una profesión cuyas decisiones tienen impactos directos sobre las personas y los territorios. Por eso, la ética no puede ser un componente adicional de la formación, sino una parte esencial del ejercicio profesional.
En el TdeA, a partir de la experiencia del decano en el Consejo Profesional Nacional de Ingeniería y Arquitectura (COPNIA), se incorporó un diplomado de ética profesional que deben realizar los estudiantes antes de salir a práctica o desarrollar su trabajo de grado.
Una Facultad de Ingeniería que se mueve por el país
Además de la agenda de ACOFI, Montoya Rendón visitó los municipios Territorio TdeA. En Ipiales compartió con estudiantes de Ingeniería Agronómica; en Ricaurte se reunió con estudiantes de Ingeniería Ambiental y la Licenciatura en Educación Rural; y regresó a Pasto para visitar a los estudiantes de Ingeniería de Software e Ingeniería Ambiental.
Estos encuentros tienen para el decano un valor que trasciende la agenda académica. Son la presencia institucional visible y un acercamiento a los estudiantes que desarrollan su formación lejos de la sede principal. Actualmente, la Facultad de Ingeniería cuenta con programas de Ingeniería Ambiental, Ingeniería Agronómica e Ingeniería de Software en regiones, y desarrolla su presencia en 47 municipios y seis departamentos del país, según explicó el decano. La experiencia del TdeA permite llevar a esos escenarios una pregunta que resulta cada vez más relevante: ¿cómo formar ingenieros pertinentes para las realidades diversas de Colombia?
Llevar y enseñar ingeniería en territorio
La participación del TdeA en ACOFI tendrá nuevos escenarios durante los próximos meses. En septiembre se realizará, en Cartagena y Barranquilla, el Foro Mundial de Educación en Ingeniería 2026, espacio que reunirá participantes de los cinco continentes.
El TdeA participará con más de siete ponencias, entre ellas dos a cargo de estudiantes de Ingeniería, quienes asistirán con recursos institucionales y tendrán la posibilidad de convertir sus experiencias académicas en publicaciones internacionales.
Por su parte, el decano presentará dos ponencias: una relacionada con la ingeniería ambiental y sus procesos de acreditación internacional, y otra que aborda precisamente uno de los temas que atraviesa su trabajo en territorio: cómo llevar y cómo enseñar ingeniería en las regiones.
De la misma manera, la apuesta territorial continuará también en Putumayo, donde el Consejo Directivo de ACOFI sesionará y convocará a los estudiantes de la región.
Así, la presencia del TdeA en Nariño deja algo más que una agenda cumplida. Deja conversaciones sobre ética, tecnología e inteligencia artificial; encuentros con los estudiantes TdeA; articulación con otras instituciones de educación superior y, sobre todo, la reafirmación de que la ingeniería puede y debe responder a las particularidades de cada territorio.