Hay muchos ingredientes adicionales, emprender en un país extranjero agrega retos que quizá no existan en Colombia; quizá más mentales, emocionales y de desconocimiento del funcionamiento del país; pero precisamente, lo cierto es que no es igual.
Jeison Gil Colón es parte de la disrupción, de los casos poco comunes, de estas personas con mentes entrenadas que ante un: “Es que la situación está difícil”, no se queda en un lugar “seguro” que, al final de cuentas, dilataría la situación. Porque precisamente, está difícil, decidió no hacer lo mismo. Con pensamientos positivos, sin dar cabida a la derrota mental, primero que todo, emprendió en medio de retadoras dificultades en una lejana España. Y en estas líneas está su historia.
Finalizó sus estudios de psicología cuando el 2022 estaba a punto de terminar. Él ya sabía lo que quería y se arriesgó. Tras su egreso de las aulas del TdeA, emigró inmediatamente a Barcelona, con el ánimo de realizar una maestría en el área empresarial de su carrera. Sin embargo, las circunstancias cambiaron su rumbo.
Lo inesperado en España
El nuevo contexto lo obligó a adaptarse rápidamente a un nuevo país, su prioridad fue estabilizarse económicamente y resolver temas migratorios. “Cuando uno llega a un país nuevo todo es un reto. Al comienzo la adaptabilidad es complicada, sobre todo cuando no se cuenta con documentación para trabajar”, recordó.
La historia hasta acá es la misma de muchos migrantes: días difíciles, trabajos duros, ingresos apenas básicos. Su primer empleo fue lavando platos en un restaurante y luego encontró una oportunidad en una empresa dedicada al reparto de mercancía en furgonetas. Como nada es fútil, esta experiencia fue determinante en el siguiente capítulo de su vida.
Por dos años, trabajó en el sector logístico, aprendiendo el funcionamiento de la distribución de paquetería. Todo sumó e identificó una oportunidad: “Veía que las personas que tenían sus propias furgonetas generaban mayores ingresos. Ahí empezó a surgir la idea de tener mi propio vehículo y comenzar un emprendimiento”.
Materialización de una idea
Lo visualizado tomó forma en VANTIX Soluciones Logísticas, su idea se enfocó en servicios de distribución de paquetería y logísticas de última milla, buscando atender entregas urgentes y servicios de reparto para diferentes plataformas, comercios electrónicos, cadenas de supermercados, llevando los pedidos directamente hasta la puerta de los usuarios.
Actualmente, el emprendimiento da sus primeros pasos, con el liderazgo de Jeison y su pareja, Margarita Sánchez, también colombiana. Los mueve un futuro donde el sueño se exprese en grande, los anima el inicio de haber convertido una idea que parecía lejana en una realidad tangible. “Antes solo lo veía como un sueño, pero poco a poco hemos ido ahorrando y logramos comprar la primera furgoneta. Ese fue un paso muy importante para comenzar”, indicó el emprendedor, quien destacó que ahora cuentan con clientes como Amazon.
Lo que respalda esta historia es la resiliencia. Para este egresado del TdeA, emprender en otro país ha implicado enfrentarse a las dificultades de manera creativa, persistir y mantener el enfoque, incluso cuando el camino parecía incierto.
“Hay personas que se quedan esperando a que las cosas cambien, pero creo que lo importante es persistir, buscar oportunidades y moverse. España es un país grande y siempre hay posibilidades para quien las busca”, afirmó.
Al servicio de la comunidad latinoamericana
Tiene como meta lograr reconocimiento en Barcelona y su área metropolitana, destacarse por la eficiencia, atención personalizada y crecimiento sostenible. Planea ampliar la flota de vehículos y abrir nuevas rutas de distribución.
Pero lo más destacable de su proyecto es la generación de oportunidades de empleo para migrantes latinoamericanos que buscan comenzar una nueva vida en Europa. “La idea es que en el futuro podamos incorporar más personas al equipo y ayudar a quienes vienen de Colombia a hacer vida acá”, enfatizó con seguridad el joven empresario.
Agregó que el TdeA le enseñó a pensar en grande, a cambiar percepciones, a ver oportunidades de negocio, a convertir ideas en empresas y a mejorar el mundo, por eso quiere darse al servicio de su comunidad latina.
De hecho, pensando en esto, y ya que el camino cambió, también reconsideró sus planes de educación. Pensando en esta comunidad a la que desea servir, y después de lo vivido en los últimos años al otro lado del océano, quiere enfocarse en la gestión de proyectos desde la psicología.
Asimismo, aprecia el aporte de sus conocimientos para su proyecto: “La psicología me ha ayudado a tomar buenas decisiones en el momento oportuno. Sé que a mediano plazo me va ayudar mucho para incorporar personas que realmente quieran trabajar, que quieran entregarlo todo para venir a este país y salir adelante”.
Su historia de resiliencia, de ser capaz de aceptar las circunstancias y crear nuevas y mejores oportunidades, se convirtió en mensaje para los estudiantes y egresados que sueñan con emprender: “Todo lo que uno pueda imaginar o soñar es posible materializarlo con disciplina. Habrá dificultades, pero si uno persiste y trabaja por sus metas, tarde o temprano los resultados llegan”.