En carro, bus, avión, chalupa, lo que sea necesario, los Laboratorios Móviles viajan a la Colombia profunda para garantizar a los estudiantes de las regiones toda la calidad en su proceso de aprendizaje.
Caben en una maleta, con equipos de alta calidad, multifuncionales y que pueden ser trasladados para llegar a los municipios de la estrategia Territorio TdeA. La idea es que puedan adaptarse a las condiciones de la labor en estas zonas, no al revés.
Esta iniciativa comenzó como una inquietud académica al tiempo que se comenzaba, con mayor ahínco, el trabajo en las aulas distantes, escaló su demanda y ahora es una de las iniciativas más innovadoras del TdeA para garantizar el acceso a la formación práctica en todo el territorio.
El origen
Dos años atrás, cuando la legislación nacional permitió el trabajo de la institución universitaria en modalidad a distancia, con una mixtura de presencialidad y virtualidad, fue posible la ampliación de cobertura y llevar la educación superior a zonas donde el acceso se dificulta a la población, con la estrategia Territorio TdeA.
En este contexto surgió una pregunta entre las dependencias académicas en diálogo con Regionalización: ¿cómo facilitar la consecución del aprendizaje en los municipios? En el Departamento de Ciencias Básicas y Áreas Comunes, específicamente en Biología, tenían claro el reto: “La dificultad estaba en lograr los resultados de aprendizaje teórico-práctico, en el saber hacer. No teníamos laboratorios ni equipos en territorio”, explicó el profesor Efrén Avendaño Tamayo.
Con el respaldo del Departamento, liderado por el profesor Walter Gómez Torres, y en articulación con la Oficina de Regionalización, con el director Julio Giraldo Soto a la cabeza, el profesor propuso explorar una solución distinta: llevar el laboratorio hasta donde están los estudiantes.
Así nació el Laboratorio Móvil, en singular porque inicialmente se pensó solo para la asignatura de biología, pero no tardó en ser una demanda de otras asignaturas como microbiología, botánica, química, física, entre otras disciplinas. Fue en este momento que llegó el plural: Laboratorios Móviles. Por esto es necesario aclarar que, más que un centro único de investigación y experimentación itinerante, se trata de un conjunto de unidades móviles diseñadas para responder a necesidades específicas.
Hacer realidad esta idea implicó un proceso riguroso, detallado y estratégico, que incluyó la elección de equipos más funcionales para la tarea y gestión de reactivos, seguros, protocolos de transporte y coordinación logística.
Fue una ardua labor de varios semestres, el equipo docente trabajó en la consolidación del modelo, afinando cada detalle para garantizar su funcionamiento en un campo retador.
Así las cosas, en el segundo semestre de 2025, se empacó el primer laboratorio en la maleta, que se fue con el docente, marcando el inicio de una experiencia que no ha dejado de crecer.
La experiencia
En las aulas de los Centros de Atención Tutorial (CAT) en regiones la emoción se sentía entre los estudiantes, celebraron la llegada como una gran noticia. “Las oportunidades que hemos tenido de impactar a los estudiantes en el territorio han sido enormes, también la aceptación de los estudiantes y de los mismos docentes, que tenían la necesidad de transmitir el conocimiento y se ha potenciado enormemente”, pasó el resaltador por este dato no menor el docente.
En poco tiempo la estrategia se consolidó, amplió y fue solicitada por otras dependencias académicas de la institución. Hoy, los Laboratorios Móviles benefician a estudiantes de múltiples programas y facultades como Ingeniería y Derecho y Ciencias Forenses, donde se han integrado prácticas como entomología y microbiología.
El impacto ha sido significativo: de atender a cerca de 800 estudiantes en biología, se pasó a impactar unos 4.000 estudiantes en aproximadamente 40 municipios. Este semestre, por ejemplo, los Laboratorios Móviles han cruzado el país para llegar a la esquina occidental colombiana, en Nariño y su vecino Putumayo. Con proyección de expansión a otros territorios.
Pero uno de los logros que más destacó el profesor líder de la iniciativa es la transformación de la experiencia de aprendizaje, de las prácticas en tablero y ejercicios demostrativos con recursos básicos, hoy los estudiantes pueden realizar procedimientos con tecnología especializada.
Crecimiento y estrategia
El entusiasmo ha ido en aumento, generando una alta demanda institucional que los reta permanentemente. Seguirá en esta dirección, según la tendencia vista por el Departamento. Este crecimiento también ha impulsado nuevas proyecciones. Entre ellas, se proyecta la adquisición de equipos más integrados y eficientes, capaces de concentrar múltiples funciones en una sola unidad portátil, lo que facilitará aún más el trabajo en campo y ampliará las posibilidades en el uso.
Aunque existen referentes internacionales de unidades móviles, especialmente en universidades de países desarrollados, esta propuesta se destaca por su adaptación a las realidades locales. Más que replicar modelos, el TdeA ha construido una solución propia, ajustada a las necesidades de sus estudiantes y territorios.
“Los resultados, de impacto, que tenemos hasta el momento son muy altos, ha facilitado enormemente el desarrollo de programas académicos”, concluyó el profesor Avendaño Tamayo, quien además invitó a las dependencias involucradas a seguir apoyando la iniciativa y a sumarse a quienes no lo han hecho.
Hoy, los Laboratorios Móviles no solo representan una respuesta a una dificultad inicial, sino una oportunidad de transformación educativa.