El TdeA Institución Universitaria, a través de la Dirección de Bienestar Universitario y en alianza con el Ministerio de Educación Nacional, continúa fortaleciendo espacios que reconocen a las familias como parte fundamental del bienestar de los estudiantes. En esta oportunidad, 25 acudientes del grupo institucional de baile Tropical Dance participaron en “Obras en formación”, un taller de prácticas de crianza que convirtió la música, la reflexión y las herramientas de construcción en recursos para hablar sobre los vínculos familiares.
Padres, madres, hermanos, tíos y abuelos hicieron parte de este encuentro, enmarcado en el Plan de Fomento al Bienestar, que buscó generar un espacio cercano para reconocer las experiencias familiares, reflexionar sobre los patrones de crianza aprendidos y conversar sobre las formas en que cada familia puede contribuir a construir relaciones más sanas.
Construir también es transformar
La jornada comenzó con música en vivo a cargo de María Fernanda e Isabela, integrantes de La Sonora Femenina, quienes acompañaron la bienvenida con un repertorio de música romántica que permitió crear un ambiente cálido para los asistentes.
Después, una lectura reflexiva sobre los patrones familiares heredados y aprendidos abrió la conversación. El ejercicio permitió que los participantes se acercaran a sus propias historias y reconocieran cómo algunas experiencias recibidas durante la crianza pueden permanecer y reproducirse en las relaciones familiares.
A partir de allí comenzó “Obras en formación”, una dinámica que llevó los conceptos de crianza a un escenario poco habitual: el de la construcción.
El martillo, el cincel, el nivel, la lija y el andamio se convirtieron en metáforas para hablar de las herramientas que utilizan las familias en la formación de sus hijos e hijas. Cada elemento permitió abordar diferentes formas de acompañar, corregir, orientar, sostener y construir vínculos.
Más que identificar una manera correcta de criar, el ejercicio invitó a los participantes a preguntarse qué recibieron de sus propias familias, qué patrones desean conservar y cuáles consideran necesario transformar.
El taller terminó con una reflexión colectiva en la que los asistentes pudieron compartir aprendizajes, agradecimientos y transformaciones surgidas durante la jornada. El encuentro cerró con la entrega de una canasta de alimentos no perecederos para cada participante y un refrigerio compartido en un ambiente de cercanía.
El bienestar también comienza en casa
Para Katherine Agudelo, trabajadora social de Bienestar Universitario y del proyecto Plan de Fomento, estos espacios permiten reconocer el papel que tiene la familia en la vida académica y personal de los estudiantes.
“Como trabajadora social, creo firmemente que la familia es la primera y más determinante red de apoyo en la vida de un estudiante. Gran parte de lo que ocurre dentro del aula tiene su raíz en lo que se vive en casa”, explicó.
Desde esta perspectiva, acompañar a las familias no significa intervenir únicamente cuando aparece una dificultad. También implica generar espacios preventivos en los que puedan detenerse, escucharse y reconocer aquello que están construyendo juntos.
“Cuando una madre o un padre se permite nombrar un sacrificio silencioso, reconocer un patrón heredado o simplemente agradecer a sus propios padres, algo se transforma en la dinámica familiar”, señaló Agudelo.
La experiencia de los 25 acudientes permitió precisamente poner en el centro esas conversaciones. Entre música, reflexiones, lágrimas y risas, las familias encontraron un espacio para mirarse desde otra perspectiva y reconocer que el bienestar de los estudiantes también está relacionado con la calidad de los vínculos que construyen en sus hogares.
“Muchas gracias a la universidad al grupo de bienestar y usted profe por ese gesto tan hermoso y por tenernos presente como padres en esta etapa universitaria, nos llena de orgullo y satisfacción verlas crecer en todas sus facetas y sentir que la universidad las apoya y nos tienen presente a nosotros como padres. Nos sentimos muy contentos de pertenecer a este grupo tan hermoso”, afirmó Mirley Lora, acudiente de una de nuestras estudiantes.
Un proyecto que sigue creciendo
“Obras en formación” hace parte de las acciones que desarrolla el Plan de Fomento al Bienestar, en alianza con el Ministerio de Educación Nacional y la Dirección de Bienestar Universitario del Tecnológico de Antioquia, para fortalecer el acompañamiento integral de la comunidad educativa.
La iniciativa parte de una idea fundamental: el bienestar de los estudiantes no se construye únicamente dentro de las aulas. También se fortalece en las familias, en las relaciones cotidianas y en las redes de apoyo que acompañan cada trayectoria universitaria.
Por eso, abrir espacios para escuchar, reconocer y acompañar a las familias también es una forma de construir bienestar. En el TdeA, esa construcción continúa, con la convicción de que cada vínculo fortalecido puede convertirse en una nueva herramienta para acompañar a los estudiantes en su vida universitaria.















