Con una jornada de reconocimiento, reflexión y participación, el TdeA conmemoró el Día Nacional del Servidor Público, una fecha que exalta la labor de quienes, desde las entidades públicas, aportan al servicio de la ciudadanía y al fortalecimiento institucional.
El encuentro reunió a directivos, servidoras, servidores y colaboradores en torno a mensajes sobre vocación, integridad, autocontrol, trabajo en equipo y sentido de pertenencia. La jornada también abrió un espacio vivencial denominado “Energía y proyección”, liderado por Crisol, el Programa de Desarrollo del Pensamiento Creativo de Comfenalco Antioquia, con actividades corporales, música y ejercicios simbólicos orientados a ubicarse, centrarse y proyectarse.
Servir para transformar vidas
Durante su intervención, el rector del TdeA, Leonardo García Botero, destacó el valor de quienes hacen posible el cumplimiento de la misión institucional y comparó las cualidades del servicio público con esos valores que suelen admirarse en los héroes de la infancia.
“Generalmente esos héroes fueron nuestros héroes o son nuestros héroes por una cantidad de valores y cualidades que nosotros queríamos o queremos emular. Todos esos valores y esas cualidades son las que tienen nuestros funcionarios y nuestros servidores públicos. Hoy, en este día tan especial, el TdeA honra todos esos valores, todas esas cualidades que hacen que nuestros funcionarios públicos sean destacados”, expresó.
El rector también invitó a asumir con responsabilidad los retos del nuevo Plan de Desarrollo Institucional, desde una planeación consciente y sostenida en el tiempo, y agregó: “Lo que hacemos transforma los proyectos de vida de miles de jóvenes y de miles de familias. Ese es un compromiso que tenemos, es una vocación de quienes estamos aquí. Estamos acompañando a las personas a que se transformen”.
Integridad, autocontrol y calidad institucional
La conmemoración también fue escenario para fortalecer los mensajes institucionales asociados al Código de Integridad, la cultura del autocontrol y la calidad de los procesos. En su intervención, Jhon Jaime Zapata Ospina, director de Control Interno, felicitó a las servidoras y servidores públicos del TdeA y socializó una campaña orientada a mantener presentes los valores del servicio público en la cotidianidad laboral.
“Nos pasamos por cada una de las oficinas entregando una nueva visión del Código de Integridad. Allí tenemos nuestros valores: honestidad, respeto, diligencia, compromiso y justicia; y comenzamos, a la vez, la campaña por parte de la Dirección de Control Interno referente a la cultura del autocontrol, como un mecanismo de participación para todos nuestros funcionarios”, explicó.
El director de Control Interno también hizo un llamado a la participación activa en los procesos de mejoramiento institucional: “Si tenemos cultura de autocontrol, con toda seguridad avanzamos mucho en temas de calidad de nuestro trabajo y de calidad de la entidad. No hay algo mejor, desde el punto de vista del avance y la maduración de los procesos de calidad, que contar con funcionarios que también sean actores de esos procesos”.
Durante el encuentro se anunció, además, la campaña “Vamos por la tercera”, una iniciativa institucional orientada a fortalecer el compromiso de toda la comunidad con la tercera acreditación del TdeA en el marco de sus procesos de alta calidad.
Energía y proyección: un cierre para participar y reconocerse
La jornada concluyó con el taller “Energía y proyección”, liderado por Crisol, el Programa de Desarrollo del Pensamiento Creativo de Comfenalco Antioquia. El espacio estuvo orientado por Mónica Lanza y Paulina, quienes invitaron a los asistentes a participar desde el cuerpo, la palabra, la música y la reflexión colectiva.
El taller se desarrolló alrededor de tres ejes: ubicarnos, centrarnos y proyectarnos. Primero, los asistentes fueron invitados a ponerse de pie, mover el cuerpo y activar la energía del grupo con apoyo de la música. Luego, realizaron ejercicios para detenerse, escucharse y reconocer la importancia de hacer pausas en medio de las demandas cotidianas.
“A veces tenemos tanto trabajo y tantas cosas que hacer que no pensamos en nosotros mismos. Cuando sintamos que no tenemos ese espacio y necesitamos algo para nosotros, respiremos. Un momentico no nos quita mucho tiempo. Ubicarnos, centrarnos y proyectar: ¿qué proyecta cada uno o qué quiere proyectar?”, planteó la facilitadora.
La reflexión también conectó lo individual con lo colectivo, en coherencia con el sentido del servicio público: “Somos individuales, pero hacemos parte de una comunidad. Como servidores públicos necesitamos de esa comunidad. Lo que yo proyecto, lo que genero, también se transmite al otro, al espacio, a las personas con las que trabajo, a las personas que están a mi lado y a mi familia”.
Así, entre palabras de gratitud, llamados a la integridad y dinámicas de participación, el TdeA conmemoró una fecha que recordó que servir también implica reconocerse, cuidar el vínculo con los otros y proyectar, desde cada rol, el futuro institucional.