Cuarenta colaboradores de la Institución culminaron su formación como auditores internos, bajo la norma NTC ISO 21001:2018 y la guía GTC 19001, una apuesta que busca fortalecer la apropiación de la cultura de calidad y convertirlos en aliados y multiplicadores del sistema de gestión institucional.
Fortalecer la cultura de calidad no consiste únicamente en conocer una norma o cumplir con sus requisitos, también implica comprender cómo esos lineamientos se relacionan con las prácticas cotidianas y pueden convertirse en herramientas para el mejoramiento institucional. Bajo esta perspectiva, el TdeA formó este grupo, una iniciativa que abre nuevos retos y posibilidades para la Institución Universitaria.
Para el director de Planeación, Jonathan Bean Mosquera, este logro representa “formar a nuestros auditores para que nos ayuden en tres pilares fundamentales”. Se refirió, en primera instancia, a la responsabilidad de ser los gestores de la “mejora de un proceso, que se convierte en cotidiano”. Como segundo pilar, los describió como “gestores de la transparencia y la confianza”, que tendrán el conocimiento de cada paso. Tercero, son los guías de los líderes en esta tarea. Agradeció el compromiso de cada uno para dar cumplimiento a una normativa bastante rigurosa.
Quien dictó las 80 horas de capacitación del diplomado, realizado entre junio y agosto, fue Gloria Díaz, auditora formada en el Icontec en los referenciales NTC ISO 21001 y GTC 19011, los cuales fueron el foco de la formación, además es pedagoga y licenciada en Educación, con amplia trayectoria en el sector educativo y experiencia en auditoría desde la primera infancia hasta la educación superior.
De acuerdo con la profesora, el proceso surgió de la necesidad de fortalecer el sistema de gestión de la organización educativa, específicamente, con la profundización en el conocimiento de estas dos normas y la aplicabilidad práctica en la cotidianidad y, en general, propiciar una mayor apropiación de la cultura de calidad, no solamente entre los líderes, sino en los diferentes equipos.
Por su parte, el director de Control Interno, Jhon Jaime Zapata Ospina, destacó la importancia de la formación para el mejoramiento continuo y los procesos de calidad. La necesidad de formar auditores internos responde a ese propósito: contar con personas que se conviertan en aliados, multiplicadores, líderes y gestores activos de la implementación y fortalecimiento del sistema de gestión desde cada equipo y proceso.
Auditores que se convierten en multiplicadores
La formación de 40 auditores internos representa, en palabras de la docente, una apuesta de alto impacto para la institución universitaria, su importancia radica no solo en el conocimiento adquirido por quienes participaron, sino en el papel que desempeñarán en sus equipos: “Van a ser motores que van a impulsar, a dinamizar el sistema de gestión de la organización educativa y la mejora”, dijo la experta, Glora Diaz.
Además, esta formación también amplía el espectro de posibilidades para quienes integran este primer grupo, ya que el conocimiento adquirido les permite proyectarse en el trabajo con la NTC ISO 21001 y GTC 19011, pero también hacia otros referenciales y continuar fortaleciendo sus competencias como auditores, ampliando el campo de sistemas que están en capacidad de auditar. “Se abren nuevas puertas de formación en otros referenciales, para que tengan otras normas que puedan entrar a auditar. Para la institución eso es un acierto muy grande porque además de generar aliados, multiplicadores, es generar también esa fuerza de crecimiento de este sistema”, puntualizó.
Entonces, el reto que queda planteado es continuar multiplicando estas prácticas y abrir nuevas oportunidades de formación en otras normas. Así, la auditoría interna deja de ser únicamente una actividad de verificación para convertirse también en una posibilidad de aprendizaje, participación y mejoramiento institucional constante.
El TdeA pretende avanzar en los alcances nacionales e internacionales de alta calidad, que desde el aspecto formativo cuentan con el acompañamiento de la rectoría, vicerrectoría, secretaría general, gestión humana, planeación, aseguramiento de la calidad, extensión académica, educación continua, control interno y las directivas y líderes que articulan y gestionan los procesos de aseguramiento de la calidad, enmarcados en el actual Plan de Desarrollo “Inspirar el presente, transformar el futuro”.








