La muerte de Michelle Dayana Henao Chavarría, la niña de seis años cuyo cuerpo fue encontrado en una zona rural de Buriticá, enluta nuevamente al país y genera entre la familia y la sociedad una pregunta urgente: ¿qué ocurrió? Ante la falta de respuesta inmediata, la academia aporta luz para comprender los procesos que llevarán al esclarecimiento del fallecimiento de la menor.
Mientras avanzan las investigaciones de las autoridades, el doctor en Ciencias Forenses Germán Antía, docente del TdeA Institución Universitaria (en la foto), experto y referente en el tema, desde la academia y la perspectiva de la investigación criminalística y forense, hace un llamado a comprender que, en casos de esta naturaleza, la respuesta debe construirse con rigor científico.
“Más importante que los resultados rápidos y de manera inmediata son resultados con calidad científica”, enfatiza el profesor Antía, quien advierte que las pruebas para esclarecer una muerte no se obtienen necesariamente en 24 horas ni en una semana.
El cuerpo de Michelle Dayana fue encontrado por un campesino en una vereda alejada, después de ser alertado por la presencia de aves de rapiña. A partir del hallazgo, las autoridades judiciales realizan la inspección técnica del lugar y ponen en marcha una serie de procedimientos orientados a establecer qué ocurrió.
De la escena a la evidencia científica
Antía hace hincapié en que uno de los primeros aspectos que se busca establecer desde las ciencias forenses es “la manera de muerte”. Esta puede ser natural o violenta y, cuando se determina que es violenta, sostiene el docente, la investigación debe establecer si se trató de un homicidio, un suicidio o una muerte accidental.
Para ello se realiza la necropsia médico-legal, procedimiento que permite estudiar qué ocurrió en el cuerpo y buscar evidencias relacionadas con sustancias químicas, elementos biológicos o lesiones.
A este proceso se suman diferentes áreas de la ciencia forense. La biología puede contribuir a establecer la presencia de fluidos biológicos; la química y la toxicología permiten determinar si existieron sustancias o drogas que pudieran haber intervenido en los hechos, y la genética forense puede ser fundamental para establecer la identidad.
En este último aspecto, el cotejo genético permite confirmar, más allá de toda duda, que el cuerpo corresponde a Michelle Dayana, mediante la comparación de su perfil genético con el de sus familiares. Esto ya que los niños cuentan con registro de huella plantar al momento de su nacimiento, pero no existe un banco de datos de huellas plantares equivalente al utilizado para las huellas dactilares. Por ello, las pruebas de ADN adquieren especial importancia para confirmar científicamente la identidad.
El experto señala además que, por tratarse de un caso de alto impacto y de una menor de edad, la investigación médico-legal contempla protocolos especiales orientados a establecer tanto la manera como el mecanismo de muerte: “En estos casos, que son de conocimiento público y que son delitos de alto impacto, la ciencia forense establece un protocolo de necropsia especial que se llama Protocolo de Minnesota y Estambul para determinar el mecanismo de muerte de esta niña”.
¿Por qué pueden tardar los resultados?
Una de las principales inquietudes de las familias en estos casos es el tiempo que puede transcurrir antes de conocer los resultados y recibir el cuerpo de su ser querido.
Antía puntualiza que las pruebas especializadas exigidas, anteriormente mencionadas, de genética forense, toxicología y patología, requieren procedimientos de laboratorio que pueden tardar incluso meses.
Esta espera representa una situación especialmente dolorosa para las familias, que necesitan realizar la sepultura y comenzar su proceso de duelo. Sin embargo, la identificación científica debe quedar plenamente establecida y las muestras necesarias para los análisis posteriores deben conservarse.
Una investigación que continúa
La necropsia médico-legal es solo una parte de una investigación que avanza de manera paralela desde diferentes instituciones.
La Fiscalía General de la Nación y la Policía desarrollan la inspección del lugar de los hechos, la recolección de evidencias y la búsqueda de posibles responsables, mientras Medicina Legal aporta el informe médico-legal y los resultados científicos.
“Cada una de estas instituciones aporta lo suyo”, señala Antía y detalla que la información obtenida debe posteriormente ser cotejada: el informe médico-legal, los resultados de la investigación policial y fiscal, y los elementos encontrados en el lugar de los hechos.
Con este conjunto de evidencias se construye la llamada teoría del caso, que deberá sustentar jurídicamente la investigación ante un juez.
Por eso, el camino hacia el esclarecimiento de la muerte de Michelle Dayana no termina con el hallazgo de su cuerpo. Por el contrario, comienza allí una etapa fundamental para reconstruir científicamente lo ocurrido, identificar las circunstancias de su muerte y, si existen elementos suficientes, establecer las responsabilidades correspondientes.
En un caso que conmueve profundamente a la sociedad, la respuesta que se busca, más que rápida, debe ser una respuesta sustentada en evidencia, ciencia y procedimientos que permitan que la justicia avance con certeza.