Una delegación de nueve estudiantes de Ingeniería Ambiental del TdeA, en cabeza del profesor Felipe Rojas Rodas, viajaron a Lima en una experiencia que combinó formación académica, intercambio cultural y aprendizaje sobre los retos que enfrenta la gestión de residuos sólidos en Latinoamérica.
La delegación visitó algunas universidades compartiendo las experiencias exitosas del país en la materia y participó en la cuarta edición del Congreso Internacional de Reciclaje y Residuos, que se desarrolló en la capital peruana los días 20 y 21 de agosto, la participación del TdeA en este Congreso no es nueva, la novedad está en la intervención de los estudiantes.
Para el docente, quien fue ponente en el encuentro y dictó charlas en las universidades visitadas, esta experiencia representó una oportunidad para que los estudiantes conozcan otras realidades, contrasten contextos latinoamericanos en la materia, compartan sus saberes, sean conscientes de lo valioso de los aprendizajes adquiridos durante su formación y comprendan que los desafíos ambientales requieren cada vez más de la cooperación entre instituciones y países.
Colombia comparte su experiencia en separación y aprovechamiento
Uno de los temas centrales de la participación del profesor Felipe Rojas Rodas en el Congreso está relacionado con la experiencia colombiana en la recuperación de recursos, la separación en la fuente y los procesos de aprovechamiento de materiales reciclables.
El docente explicó que estos conocimientos despiertan interés entre los participantes del encuentro, especialmente por la relación que tienen con los procesos de valorización de materiales y con la construcción de modelos de economía circular.
“Hablé acerca de la experiencia del país desde el punto de vista de la recuperación de los recursos y la separación en la fuente”, explicó el profesor, quien además resaltó que Colombia avanza a buen ritmo en la educación y en la separación de residuos, estableciendo una cultura y alcanzando metas prontamente en el asunto, exponiendo la cifra de un 14 % hasta el momento y con miras de llegar a un 17 % en tres años y a un 25 % en 2035, muy por encima del promedio de algunos países de la región. Esto se convirtió en un punto de interés en los eventos en Lima.
La presencia de la delegación representó en todos los espacios promoción de la institución universitaria y del país, de una forma espléndida además, una de las estudiantes es parte de la estrategia Territorio TdeA y viene de una finca cafetera de Yolombó, su conocimiento del producto insigne de Colombia y de su cultura fue una ventana para quien la escuchaba. Sin contar con que la calidez de los estudiantes TdeA llamó la atención y abrió puertas en Lima.
De la misma manera, fueron dadas a conocer experiencias exitosas como el Campus de Soberanía Alimentaria y toda la estrategia de recuperación y aprovechamiento de residuos en la institución, acciones aplaudidas en los eventos.
Educar para transformar hábitos
Igualmente, uno de los aprendizajes que el profesor destacó en sus intervenciones tiene que ver con la educación ambiental. En Colombia, explicó, los estudiantes tienen acercamientos desde la escuela a temas como el reciclaje y la separación en la fuente a través de los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE). Estos procesos permiten que desde edades tempranas se desarrollen competencias relacionadas con el cuidado del ambiente.
Para el docente, esta formación es fundamental porque los hábitos no se construyen de un momento para otro. La educación ambiental, sostiene, debe comenzar desde la infancia, pero también tiene que ser constante. Para explicar esta idea estableció un paralelo con la Cultura Metro: los mensajes y las acciones educativas que se repiten de manera permanente terminan incorporándose a la cotidianidad hasta convertirse en comportamientos asumidos de manera natural. “Es un tema que realmente tiene que ser constante, constante, constante”, señaló el profesor al referirse a la necesidad de mantener los procesos de educación ambiental.
Desde esta perspectiva, el reto no consiste únicamente en enseñar a reciclar, sino en lograr que la separación de residuos se convierta en parte de la cultura ciudadana.
Una experiencia que también transforma a los estudiantes
Más allá de los contenidos académicos del Congreso y en los espacios universitarios, el viaje ha representado para los estudiantes del TdeA una oportunidad para encontrarse con otras realidades. Durante el intercambio con estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, la delegación pudo conocer de cerca las condiciones y dificultades que enfrentan algunos jóvenes peruanos para acceder a la educación superior.
El profesor relató que este encuentro generó momentos de especial sensibilidad entre los estudiantes del TdeA, quienes tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre las posibilidades que tienen a su alcance y sobre la responsabilidad que implica aprovecharlas.
Para Rojas Rodas, ese tipo de experiencias hacen parte de la formación integral. El intercambio internacional no se limita entonces a conocer otra universidad o asistir a un congreso: también permite que los estudiantes confronten sus propias experiencias, comprendan otras realidades sociales y se pregunten qué tipo de profesionales quieren llegar a ser: “¿Para quién vamos a trabajar?, ¿qué es lo importante?, ¿quién queremos ser cuando seamos profesionales?”, planteó el docente como parte de esa reflexión.
El intercambio académico trasciende las fronteras
La visita también fortaleció los vínculos entre el TdeA, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la ESAN. Durante la experiencia, los estudiantes compartieron espacios académicos y de intercambio con jóvenes peruanos, en un ejercicio que amplía las posibilidades de cooperación y relacionamiento internacional.
Para el profesor, estos encuentros permiten construir relaciones académicas desde una perspectiva más cercana y humana, en la que las instituciones no solo comparten conocimientos, sino también experiencias, culturas y formas distintas de comprender los desafíos de sus territorios.
La presencia del TdeA en Lima llevó más que una delegación universitaria a un escenario internacional. Llevó la experiencia construida en Colombia alrededor de la educación ambiental y la gestión de residuos, mientras sus estudiantes regresaron con nuevas preguntas, aprendizajes y perspectivas sobre su propia formación. También se destacó que los encuentros pueden establecer puentes para posibles intercambios en el futuro cercano en Medellín. Fue también la oportunidad de ser escuchados por varios países de todo el continente americano como Argentina, Chile, México y Estados Unidos, entre otros en la lista.