El conversatorio “La educación de la mujer en la transformación social” fue el centro de la celebración del aniversario número 43 de vida académica del TdeA.
En el Centro de Emprendimiento, Transferencia e Innovación (CETI) de Robledo, la comunidad universitaria recordó el camino recorrido en esta historia, escuchada en esta ocasión por jubilados, egresados, estudiantes, docentes, administrativos y directivos.
El acto de conmemoración comenzó por la gratitud. Son más de cuatro décadas al servicio de la educación superior pública, y estas se originaron en un proyecto pionero, que visionó el futuro de manera distinta a la propuesta por aquellos días; nació en una institución educativa dedicada a la educación de la mujer: el Centro Formativo de Antioquia (CEFA), que cumple 90 años de fundación y es parte de esta historia.
“Si el TdeA es hoy un árbol frondoso, es porque nació al amparo de esa institución sagrada, que durante 90 años ha sido referente de formación. Hablar del CEFA es reconocer a la escuela que no solo enseñó letras, sino que esculpió la dignidad de la mujer antioqueña. Nos señalaron con su luz el camino para el que pudiéramos dar los primeros pasos”, expresó el rector, Leonardo García Botero.
Como presidente del Consejo Académico, entregó el reconocimiento a José William Castaño, coordinador académico del CEFA, y a Óscar Fernando Bustamante Londoño, coordinador de convivencia, quienes representaron a la rectora, Mónica Rosa Londoño Zuluaga.
Un proyecto impulsado por la visión y las manos femeninas
Del mismo modo, el rector dio la bienvenida a las panelistas del conversatorio “La educación de la mujer en la transformación social”: Olga Osorio de Cuervo, fundadora y exrectora; Vilma Amparo Alzate Arroyave, coordinadora de la media vocacional de ese entonces; y Gloria Herrera Sánchez, excoordinadora de Educación a Distancia.
Las tres invitadas fueron parte del motor que impulsó el proyecto TdeA. El rector las describió como “parte de nuestro espíritu” institucional.
“Estoy muy feliz, por contar con las personas que le dieron vida a esta historia, a las personas que forjaron la huella por donde empezamos todos a transitar, las personas que nos dieron la posibilidad de hoy estar aquí a acompañando a más de 24.000 jóvenes en sus proyectos de vida. Están hoy aquí sentadas con nosotros y nos van a contar todas esas historias que hicieron posible que nuestro TdeA, después de 43 años, siga creciendo y siga avanzando y siga yendo hacia el futuro”, así saludó el rector a las panelistas invitadas.
Indicó que es un honor, un privilegio y un motivo de profundo orgullo ser parte de un legado que se soñó en las mentes de estas mujeres, en una época donde la educación superior en Colombia y Antioquia era un terreno por conquistar.
“Ustedes no solo ocuparon un espacio, lo fundaron, no solo cumplieron una labor, sembraron una visión. En cada latitud la educación superior ha florecido con mayor fuerza, cuando la voz femenina ha dejado de ser un susurro para convertirse en el eco que guía la ética de la investigación en el mundo actual”, enfatizó el directivo.
Conversación sobre el origen
Carlos Mario Osorio Vengas, exdirectivo del TdeA y conocedor y divulgador de su historia, ofreció un contexto para enmarcar la conversación. Hizo un recuento histórico, comenzando en 1935, cuando nació el Instituto Central Femenino, y al año siguiente, en el llamado “año dorado de la educación”, por el nacimiento de nuevas instituciones educativas, comenzó sus labores. Pasó por varios nombres como el Centro Educacional Femenino de Antioquia y Centro Educacional Formativo de Antioquia.
La charla pasó por diferentes aristas, como la necesidad de la formación para la mujer, en tiempos de una sociedad que arrastraba ideas que la disminuían, la encerraban en oficios hogareños y hasta se creía que no tenían la capacidad para afrontar una educación básica.
Las ponentes recordaron cómo el proyecto del CEFA fue pionero, innovador y visionario. Con el tiempo y el cambio de dinámicas, cambió también la formación ofrecida; bien es sabido que de sus aulas salieron secretarias de modalidad en secretariado, profesoras de su normal y también nutrió el reducido grupo de las primeras estudiantes universitarias con las egresadas de su bachillerato académico.
El salto a la educación superior
Este fue el inicio de una nueva idea, un escalón de ascenso, un nivel más en la oferta educativa: conversaciones que comenzaron desde 1976 con la llegada de Olga Osorio de Cuervo y el buen ánimo de los docentes y administrativos.
“Contábamos con personal docente muy preparado a nivel universitario, teníamos también la infraestructura, la planta física perfecta para iniciar cualquier proyecto”, recordó ese comienzo su colega Vilma Amparo Alzate Arroyave, quien destacó el apoyo gubernamental para el comienzo, el 14 de marzo de 1983, cuando comenzaron las clases en el naciente Tecnológico de Antioquia.
La exdirectiva, Olga Osorio de Cuervo, mencionó como hitos importantes el enfoque a la educación especial, a los adultos mayores, a la investigación y a educación a distancia, que en sus inicios ofrecía licenciaturas para docentes por la necesidad planteada por una reforma de la época; así que los
módulos viajaban por carreteras destapadas con los CREAR, los cuales estaban en todas las subregiones antioqueñas y ya se extendían a otros departamentos de Colombia.
“Mi origen, mi formación y lo que en mí gesta el deseo de ayudar a los otros a través de la educación, donde por primera vez la puedo poner en desarrollo pleno es en el Tecnológico de Antioquia”, enfatizó Gloria Herrera Sánchez, quien explicó que es en el CEFA donde la inspiraron y la formaron para ser una maestra que buscaba la equidad, y fue en el TdeA donde pudo ponerlo en práctica al frente de la coordinación de educación a distancia.
“Nos embarcaba una alegría tan grande, que quizá por eso todo nos salía bien”, recordó la exrectora Osorio de Cuervo los primeros años de trabajo, desde el inicio hasta 1986, en la graduación de sus primeros 195 tecnólogos, quienes recibieron su diploma de manos del presidente de aquellos días, Belisario Betancur Cuartas.
“Quiero resaltar que todo ese esfuerzo que se hizo fue calificado, fue ordenado, fue buscando integrar recursos”, hizo hincapié la exrectora, quien agregó que las cimas que hoy remonta el TdeA, su buena gestión y administración de los recursos, tiene historia; que nació con mentalidad grande y una gran pujanza, desde ese marzo de hace 43 años hasta los días del presente.
Algunas reacciones
La directora de Bienestar Universitario, Eliana Vanegas Zapata, pidió la palabra para agradecer a las invitadas: “Nosotros que estamos recorriendo el territorio las escucho y me emociono. La pasión que tiene doña Olga es la misma que tenemos las mujeres que trabajamos alrededor del rector”.
Germán Antía, docente de la Facultad de Derecho y Ciencias Forenses, recordó que el CEFA recibió a niñas refugiadas que llegaban con sus familias escapando de la Segunda Guerra Mundial. Destacó también la visión de estas mujeres en los inicios del TdeA, al plantear asuntos como las bases de la investigación, con miras al siglo XXI.
El acto finalizó con la entrega de una mención de reconocimiento y gratitud a las invitadas por su trabajo cimentando este proyecto educativo, que este 2026, el 14 de marzo, cumplió 43 años de vida académica al servicio de la educación superior pública de Antioquia y Colombia.