El TdeA Institución Universitaria, con la participación de la comunidad educativa, la gestión académica y administrativa y el direccionamiento estratégico, encaminado al mejoramiento permanente y la alta calidad, avanza en los procesos de autoevaluación y consolidación de cada uno de los factores para alcanzar la reacreditación institucional.
La Institución Universitaria obtuvo la primera Acreditación Institucional en Alta Calidad, por cuatro años, mediante Resolución 16890 del 22 de agosto de 2016; posteriormente, alcanzó la renovación, por un periodo de ocho años, mediante la Resolución 13167 del 17 de julio de 2020; reconocimientos que ratifican el compromiso permanente con la excelencia académica, la mejora continua y el fortalecimiento de sus funciones sustantivas.
“Sostener y renovar la Acreditación Institucional exige un trabajo constante, sistemático y participativo que permita demostrar, ante el Consejo Nacional de Acreditación, la consolidación de los avances institucionales y la capacidad de seguir transformándose para responder a las necesidades del entorno y de su comunidad académica”, expresó el rector del TdeA, Leonardo García Botero.
En este marco, durante la vigencia de la Acreditación, la Institución ha adelantado importantes ejercicios de seguimiento y autoevaluación que evidencian su compromiso con la calidad:
- Ejecución del Plan de Mejoramiento Institucional 2020–2023, alcanzando un cumplimiento del 92,5%, como resultado de las acciones implementadas para fortalecer las oportunidades de mejora identificadas.
- Desarrollo del ejercicio de autoevaluación institucional en 2023, cuyo resultado reflejó un cumplimiento del 80% (alto grado) en los aspectos evaluados.
- Formulación e implementación del Plan de Mejoramiento Institucional 2024–2025, derivado del ejercicio anterior, con un cumplimiento del 95,6%, consolidando nuevas acciones orientadas al fortalecimiento institucional.
Dado que la solicitud formal de renovación de la acreditación debe presentarse con al menos doce meses de anticipación al vencimiento del reconocimiento actual, es decir, a más tardar el 12 de julio de 2027, la Institución ha iniciado un nuevo proceso de autoevaluación institucional, concebido como un ejercicio participativo, reflexivo y estratégico que permitirá valorar integralmente su estado actual, identificar oportunidades de mejora y proyectar su desarrollo futuro.
Fases del proceso de autoevaluación institucional
Desde la Vicerrectoría Académica y el proceso de Autoevaluación anunciaron la ejecución de las diferentes fases del proceso.
1. Actualización metodológica y diseño del modelo de autoevaluación
Como punto de partida, se realizó la construcción y ajuste del modelo institucional de autoevaluación conforme a los nuevos lineamientos establecidos por el CESU en el Acuerdo 01 de 2025.
En esta etapa se define:
- La estructura metodológica del ejercicio.
- Los factores, características y aspectos a evaluar.
- La construcción de instrumentos de recolección de información.
- La definición de los públicos participantes: estudiantes, docentes, egresados, personal administrativo y empleadores.
Esta fase garantiza que el proceso responda a criterios actuales de calidad y pertinencia.
2. Sensibilización y apropiación institucional del proceso
La alta calidad es una responsabilidad compartida. Por ello, uno de los componentes más importantes del proceso es la capacitación y sensibilización de la comunidad institucional.
En este sentido, se desarrollarán jornadas de capacitación y socialización lideradas por expertos del Ministerio de Educación Nacional y del Consejo Nacional de Acreditación, orientadas a fortalecer la comprensión institucional sobre:
- El alcance de la acreditación en alta calidad
- La importancia estratégica de la autoevaluación
- La relevancia de la participación activa y consciente de toda la comunidad
- Cómo participa cada miembro de la comunidad en el proceso.
- De qué manera sus aportes contribuyen al fortalecimiento institucional.
Esta fase busca consolidar una cultura de calidad participativa y fortalecer el sentido de corresponsabilidad institucional, que debe acompañarse de acciones comunicacionales con los diferentes grupos de interés.
3. Revisión de evidencias y valoración institucional
Posteriormente, se desarrollarán mesas de trabajo con los líderes de proceso y responsables institucionales, en las que se analizarán y validarán las evidencias que sustentan cada uno de los aspectos a evaluar.
Durante esta fase se llevará a cabo:
- Identificación y organización de soportes documentales, estadísticos y testimoniales.
- Revisión de avances (resultados, logros e impactos alcanzados).
- Valoración de cada aspecto evaluado conforme a los lineamientos del CNA.
- Revisar fortalezas y oportunidades de mejora
- Definición de acciones de mejora cuando sea necesario.
Este ejercicio permitirá reconocer fortalezas institucionales, identificar brechas y consolidar una valoración objetiva del nivel de calidad alcanzado.
4. Aplicación de encuestas a los diferentes grupos de interés
La percepción de la comunidad es un insumo esencial para la autoevaluación.
Por ello, se realizará la aplicación de encuestas institucionales dirigidas a los diferentes actores (estudiantes, docentes, egresados, personal administrativo y empleadores), con el propósito de conocer sus experiencias, niveles de satisfacción, percepciones sobre la calidad y oportunidades de mejora.
La participación activa y responsable de cada público en esta etapa es indispensable, pues sus respuestas permiten complementar la evidencia institucional y fortalecer la toma de decisiones basada en información real.
5. Construcción de análisis por características y factores por parte de las dependencias
Con base en las evidencias recopiladas, los resultados de las encuestas y las valoraciones realizadas, cada líder de proceso deberá elaborar los análisis correspondientes a las características bajo su responsabilidad.
Estos análisis deberán reflejar:
- El estado actual de cada uno de los procesos a la luz de los aspectos, características y factores evaluados.
- Los resultados, logros e impactos alcanzados.
- Las fortalezas institucionales identificadas.
- Las oportunidades de mejora existentes.
- La coherencia entre la valoración asignada y la evidencia presentada.
Construcción de informe de autoevaluación
Posteriormente, la Coordinación de Autoevaluación realizará un proceso de recolección, revisión, ajuste y retroalimentación de los análisis elaborados por las diferentes dependencias, con el fin de integrar y consolidar:
- Los análisis institucionales por característica.
- Los análisis integrales por factor.
- La lectura global del estado de calidad de la Institución.
Esta fase es esencial para construir una visión institucional articulada, rigurosa y sustentada.
6. Formulación del nuevo Plan de Mejoramiento Institucional 2027-2030
Como resultado final del ejercicio de autoevaluación, y una vez identificadas las oportunidades de fortalecimiento, se procederá a la construcción del nuevo Plan de Mejoramiento Institucional (PMI) que tendrá una vigencia de 4 años (2027-2030).
Este plan será elaborado de manera conjunta con los líderes de proceso y contendrá las acciones estratégicas que orientarán el mejoramiento continuo durante los próximos años buscando su articulación con el Plan de Desarrollo Institucional.
El PMI constituye la evidencia tangible del compromiso institucional con la transformación permanente y con el fortalecimiento de la calidad académica y administrativa.
Un proceso en el que todos contamos
Acerca de la importancia de involucrar a los diferentes actores, el rector del TdeA, Leonardo García Botero, destacó: “La renovación de la Acreditación Institucional no es únicamente un requisito externo; es una oportunidad para reflexionar sobre quiénes somos, reconocer nuestros avances, identificar nuevos retos y proyectar el futuro de la Institución”.
Cada respuesta en una encuesta, cada evidencia aportada, cada análisis realizado y cada acción de mejora construida representan un aporte valioso a este propósito común.
La participación de toda la comunidad institucional será determinante para continuar consolidando una institución de alta calidad, comprometida con la excelencia y con la transformación social.