La justicia terapéutica, el género y el litigio estratégico fueron los temas sobre los que giró el primer Círculo de Tendencias de 2026. El encuentro, realizado el 18 de marzo en el Centro de Emprendimiento, Transferencia e Innovación (CETI), contó con la ponencia principal de la decana de la Facultad de Derecho y Ciencias Forenses del TdeA, Luz Elena Mira Olano; asimismo con la participación del profesor Albeiro Muñoz y la experta Sandra Arias; quienes demostraron la cercanía del tema con la cotidianidad de lo femenino.
La decana se centró en el tema del daño a la reparación, sosteniendo su argumentación con la tríada. En este sentido, comenzó el desarrollo de la exposición con el eje del género. “La violencia que han soportado las mujeres durante muchas generaciones nos ha llevado a la necesidad de abordar un sistema especial para protegerlas”, sostuvo la abogada.
No desconoció la resistencia que generan muchos conceptos de esta defensa de la mujer, pero insistió en que son necesarios, porque en realidad existe la violencia de género. Detalló que el llamado es a poner la lupa en las circunstancias que incrementan la vulnerabilidad, que varían, que son únicas en cada persona y en cada contexto. Esta visión se requiere para el restablecimiento de los derechos en un Estado Social de Derecho donde se prioriza la dignidad humana.
Retos persistentes
La decana llamó la atención sobre la situación actual en el ámbito global, donde la normatividad, las rutas, los protocolos, se incumplen. De la misma manera, pasó el resaltador sobre los derechos de la mujer en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como en educación y salud, por ejemplo. De hecho, recalcó asuntos como las patologías sufridas por las víctimas de violencia de género como la depresión, la ansiedad, la fibromialgia.
Se detuvo en los daños estructurales como los físicos y psíquicos, morales y existenciales, económicos y sociales e institucionales, estos últimos expresados en falta de acceso a la justicia o una pérdida en la confianza en la misma.
Dentro de la exposición, se abordaron los diferentes tipos de violencia, incluida la digital, poniendo de relieve conceptos como mansplaining, manterropting, grooming, gaslighting y bropianting, cargados de descrédito, burla, desvalorización, inferioridad, manipulación, usurpación y disminución de la mujer, de sus emociones y pensamientos.
Habló también acerca de la sobreexigencia en la solicitud de pruebas en casos donde la víctima es una mujer, insistió en que las circunstancias juegan un papel importante, gran parte de estos casos suceden en la sombra, una prueba es difícil y recae sobre ellas dudas, inquisiciones, especulaciones. Hizo hincapié sobre la necesidad de creerle a la mujer e identificar las dilaciones.
Enfatizó en la diferencia entre perspectiva de género y enfoque de género. El primero se refiere al análisis sobre las desigualdades y el segundo es la acción, por ejemplo la activación de rutas y demás herramientas para la protección de sus derechos.
Entonces, se aboga por un estudio del caso desde el análisis del contexto, la relevancia del testimonio y sin estereotipos o ideas sexistas, y una reparación integral guiada al restablecimiento de derechos.
Perspectivas necesarias
Entre tanto, el profesor Albeiro Muñoz, coordinador de la Especialización en Neurociencias Jurídicas y Forenses, abordó el tema de la justicia terapéutica que, guardando el respeto por las víctimas, toma en cuenta a todas las partes del proceso. Es decir, trata de entender de dónde proceden los comportamientos del victimario.
Esto es especialmente importante para estructurar una resocialización realmente efectiva y poner el zoom en las reales causas de los problemas sociales, pues se dejó en claro que la justicia tradicional no ha entregado resultados de transformaciones de los individuos en este aspecto.
Este trabajo involucra a la psicología jurídica y forense, que está incluida en el pensum de los programas de la Facultad, es decir, el TdeA prepara abogados que tienen la capacidad de ver el panorama completo.
El docente mencionó también las consecuencias que hacen mella en el bienestar de las víctimas, en todo sentido, desde el miedo y la culpa, la ansiedad, la depresión, el autoestima baja, el trauma, el aislamiento, la desconfianza y la necesidad urgente de una recuperación. También la importancia de redes de apoyo y rutas que realmente estén activas y cumplan con su función de ayudar.
Fue enfàtico en afirmar que si la justicia no tiene en cuenta esta visión completa,corre el riesgo de limitarse solo al asunto jurídico, desconociendo el papel central que debe ocupar la víctima, es más, se le puede revictimizar, por ejemplo con interrogatorios culpabilizantes, y no se pone a salvo de una repetición del abuso. Es mirar el sistema jurídico desde una mirada más humana, parafraseando un poco lo expuesto por el profesor Albeiro.
Desde esta mirada, el restablecimiento de derechos contempla reparación integral, rehabilitación psicológica, garantía de no repetición, recuperación del autoestima y del proyecto de vida y la reconstrucción de redes sociales.
Todos los conceptos abordados por los conferencistas anteriores fueron recogidos por la experta Sandra Arias, al hablar del litigio estratégico. Aclaró que si bien no toda muerte de una mujer es un feminicidio, sí debe considerarse la posibilidad al iniciar el proceso, por eso es importante adelantarse para acercar elementos que soporten que el contexto debe ser considerado en la investigación. Puso el acento en el hecho que si se logra eso en un escenario, es un caso exitoso.
Frente a los retos del mundo actual, el TdeA está de puertas abiertas, creando espacios de actualización para egresados, estudiantes, docentes y comunidad universitaria en general.